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LA ARTROSIS EN LOS GATOS

Hay diversas enfermedades que compartimos con nuestros gatos: en algunas aparecen síntomas iguales a los que podemos tener nosotros, y en otras no. Una de las que sí se parecen mucho a las nuestras es la artrosis, que se manifiesta y se desarrolla de una forma prácticamente igual a la que podemos experimentar nosotros. Este tipo de enfermedad suele aparecer cuando ya se alcanza en el felino una edad avanzada.

¿A qué se debe la artrosis en nuestro gato?

Hay diferentes causas que desencadenan en artrosis, tal y como nos ocurre a nosotros mismos. En el caso de los gatos, estas causas pueden ser genéticas (y frecuente, pues, en razas como Maine Coon, Burmeses o los Scottish Fold); deberse a diversos golpes o caídas, o incluso por sobrepeso. En este último caso, más que causar artrosis, el exceso de sobrepeso en nuestro gato puede hacer que la artrosis se agrave.

¿Cuáles son los síntomas que podemos observar en ellos?

El principal síntoma de la artrosis es el dolor. Los principales síntomas de la artrosis que observamos en los gatos son debidos al dolor que produce la artrosis. Uno de los más visibles es la cojera, especialmente justo después de los ratos de reposo, y la rigidez articular. Si la artrosis lleva presente en él mucho tiempo y ya es grave, a nuestro felino le costará moverse y puede que renuncie a hacer cosas que antes hacía con normalidad y energía. También podemos ver otros síntomas como hinchazón en la zona afectada y, con el tiempo, atrofia muscular y falta de movilidad de los huesos.

Tal y como nos ocurre a nosotros cuando la vejez va acompañada de artrosis, si nuestro gato padece esta enfermedad lo mejor es evitar el frío y la humedad, pues son factores que empeoran los síntomas. A su vez, notaremos que el malestar de la artrosis provocará cambios de humor bastante notables en nuestra mascota, que estará más irritable y menos sociable. Aparte podremos ver cómo experimenta una pérdida del apetito habitual, limitación en los movimientos que antes eran habituales en él o incluso que defeca u orina fuera de su espacio habitual, ya que les resulta costoso entrar en él como antes.

Tenemos que estar muy pendientes llegada una edad en nuestro gato, pues esta enfermedad degenerativa suele pasar inadvertida porque saben ocultar demasiado bien los síntomas: busca un rincón confortable, reduce sus desplazamientos y se muestra indiferente a lo que les rodea. Lo que suelen hacer normalmente, todo sea dicho. Por eso debemos estar pendientes por si los cambios se deben a otro motivo que no sea la edad o su simple comportamiento algo arisco en ocasiones.

Los gatos suelen disimular muy bien su artrosis, por ello, debemos estar bien atentos a posibles cambios en su comportamiento

Si notas estos cambios en tu gato una vez tenga una edad, te recomendamos que acudas a tu veterinario, ya que aunque no hay una solución para la artrosis, con el tratamiento adecuado y un alimento específico, se puede mejorar su calidad de vida.

¡Hay tratamientos para ello!

Cuando acudas a tu veterinario recurrirá a fármacos específicos para combatir el dolor que es el principal objetivo del tratamiento de la artrosis, todo después de realizarle diferentes pruebas, radiografías y diagnosticarle la enfermedad.

También realizará un control de la dieta habitual del felino, para que los gatos con sobrepeso no sufran más en las articulaciones afectadas. Esta dieta será rica en vitamina E y baja en hidratos de carbono.

En conclusión...

Con todo, es importante acondicionar el hogar para que nuestro gato no deba cambiar sus costumbres al no poder moverse con normalidad: ubicar el agua y la comida en un sitio accesible, facilitarle la subida a los sillones o sitios con altura donde le guste tranquilizarse, etc.

Así que ya sabes: Si ves algún síntoma fuera de lo normal en tu felino no dudes en acudir a tu veterinario en cuanto antes y ayudarle con un tratamiento adecuado para combatir el dolor y devolverle su calidad de vida.