Gato, Salud, Tú y tu mascota

¿CÓMO SABER SI TU GATO ESTÁ ENFERMO?

Los gatos suelen ser animales tranquilos, equilibrados y a menudo no nos damos cuenta que realmente no se encuentran bien. ¿En qué nos deberíamos fijar?

¿Hay un cambio de apetito?

Un gato tiene que comer regularmente y si no come nada durante varios días, es una situación realmente grave. Los pequeños carnívoros no sobreviven mucho tiempo sin comer, y si comen mucho más de lo habitual podría ser una señal de enfermedad.

¿Tiene mal aliento?

Si notas un mal aliento en tu gato, esto podría indicar problemas dentales, sobre todo en las encías; hazle revisión periódica con un veterinario antes de que se le caigan los dientes.

¿Está haciendo sus necesidades fuera del arenero?

Los felinos suelen ser extremamente limpios, Un gato feliz y equilibrado realiza sus necesidades en su arenero. Si lo hace fuera, tenemos probablemente un trastorno de comportamiento por varias causas.

Puede que sea físico, un problema renal o de la vejiga -en este caso habría que realizar una revisión con el veterinario- o puede que sea emocional como un problema de actitud territorial. En este último caso, el gato quiere demostrar que algo -una persona u otro animal- está invadiendo su territorio.
Si el gato solo orina fuera del arenero, el problema podría ser aun leve, pero en cuanto comience a defecar en otros lugares, el malestar del gato ya es un signo más grave. Comprueba si el arenero está ubicado en un sitio tranquilo y protegido y asegúrate de que cada gato tiene su propio arenero.

¿Ha bajado o subido peso?

Si notas a tu gato más delgado o más gordo, puede haber algún problema metabólico. Un veterinario debería revisar si hay una disfunción en la tiroides, diabetes o en el peor de los casos, cáncer.

¿Hay un cambio de comportamiento?

¿Tu amigo felino se está comportando muy raro últimamente? Puede que está intentando ocultar algún malestar.

¿Se limpia más de lo habitual?

Como ya hemos dicho anteriormente, los gatos son animales muy limpios y también lo son en cuestiones de higiene personal. ¿Quién no habrá visto un gato lamiéndose las patas cuidadosamente? Sin embargo, si notas que se limpia de manera compulsiva, puede que esconda un problema dermatológico, ¿quizás una herida, un eccema? Otro índice puede ser una falta de brillo en el pelaje o lo contrario un pelo muy grasiento.

¿Es más o menos activo?

Si observas que tu gato de repente aumenta la fase activa o está más decaído de lo normal, estate alerta a la tiroides o a una posible artritis.

¿Muestra signos de estrés?

Tal vez es más fácil detectar estrés en un gato a la hora de llevarle al veterinario que en casa ante un cambio de rutina diaria.

¿Notas un cambio en el maullido de tu gato?

Hay gatos que nunca se pronuncian y de repente se convierten en altamente comunicativos. También hay gatos maúllan mucho y de repente se vuelven muy callados.

¿Tiene un sueño irregular?

El gato adulto es un verdadero dormilón, durmiendo un 75% del día, ¡unas 16 horas!. Según la etapa de su vida puede dormir incluso más o menos horas. Sin embargo, si su costumbre de sueño cambia